
El último libro que he leído es "El desierto de los tártaros" de Dino Buzzati. Últimamente no hay muchas lecturas que me sorprendan. A veces tengo la impresión de que las ideas se han agotado.
No obstante, este libro sì me ha producido sensaciones de angustia. No es sólo el desierto un espacio físico, también es una actitud, o al menos, un especio mental y psicológico.
El protagonsita espera, como el resto de los soldados de la Fortaleza a que lleguen los tártaros, a tener su momento de gloria. Para él, Giovanni Drogo, la vida fuera de allí ha dejado de tener sentido.
Hay un momento especialmente amargo. Al volver a la ciudad por un permiso, se da cuenta de que el mundo ha seguido girando sin él; sus hermanos han iniciado otras vidas, su amiga se va a ir de viaje a los Países Bajos. Incluso su madre, no está despierta cuando regresa de madrugada. No le importa a nadie.
Regresa y la rutina se impone día a día, año tras año.
El momento más duro ocurre cuando por fin llegan los tártaros y loencuentran enfermo. Tanto que debe abandonar su puesto y salir derrotado. Sólo le queda su dignidad.
Hermosa y triste alegoría.
No obstante, este libro sì me ha producido sensaciones de angustia. No es sólo el desierto un espacio físico, también es una actitud, o al menos, un especio mental y psicológico.
El protagonsita espera, como el resto de los soldados de la Fortaleza a que lleguen los tártaros, a tener su momento de gloria. Para él, Giovanni Drogo, la vida fuera de allí ha dejado de tener sentido.
Hay un momento especialmente amargo. Al volver a la ciudad por un permiso, se da cuenta de que el mundo ha seguido girando sin él; sus hermanos han iniciado otras vidas, su amiga se va a ir de viaje a los Países Bajos. Incluso su madre, no está despierta cuando regresa de madrugada. No le importa a nadie.
Regresa y la rutina se impone día a día, año tras año.
El momento más duro ocurre cuando por fin llegan los tártaros y loencuentran enfermo. Tanto que debe abandonar su puesto y salir derrotado. Sólo le queda su dignidad.
Hermosa y triste alegoría.
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