miércoles, 9 de marzo de 2011

MODAS

La actual crisis económica nos está llevando a una confusión de ideas. Hasta no hace mucho todos nos entendíamos con los vocablos derecha e izquierda, conservador o profresista. Ahora no hay manera.
La moda está en adaptarse a los nuevos tiempos y entener que no hay otra salida, que dentro de este modelo las medidas son inapelables, etc.
Los que ya no somos niños, los que aún tenemos memoria, hemos crecido y madurado a la sombra de modelos que nos hacían entender el mundo. Confieso que ahora no puedo. tendría que apuntarme a una nueva moda y no estoy dispuesto. Me ha costado mucho esfuerzo, largas conversaciones, multitud de lecturas llegar a este puerto que no estoy dispuesto a cambiar tan a la ligera. Soy un poco tozudo o me estoy haciendo mayor y los neurotransmisores ya no trasladan la información con la misma velocidad y eficacia.
Nunca acabé de creerme que la socialdemocracia fuese una ideología con una base estable, más bien me parecía un parche; pero bueno, hasta ahí he estado dispuesto a negociar. No obstante, lo de ahora ya no tiene nombre posible.
Las medidas de los gobiernos de izquierda no se diferencia a las que toman los de derechas. ¡Y aún exigen o amenzan con otras más profundas!
Que las tomen pero sin mí.

martes, 8 de marzo de 2011

EL SUEÑO DEL CELTA

No creo que se pueda añadir nada a lo que ya se ha escrito sobre esta novela de Mario Vargas Llosa. Leerlo es bañarse en historias que te atrapan y no te permiten dejar de nadar.
Es verdad que hay un sueño, el que tiene el protagonista Roger Casament, acerca de la liberación de Irlanda. Pero hay otros personajes fantásticos creados de forma magistral.
Entre ellos me ha causado admiración la figura del carcelero. Es un hombre apenado. Su único hijo ha muerto en Francia luchando en la I Guerra Mundial; de ahí el dolor y el odio inicial. Pero es, ante todo, un padre que ve en Casament la causa de su dolor. Por eso, al principio el trato hacia el prisionero es despectivo y cómo al final aparerce la parte más humana y casi tierna de un hombre.

UN MOMENTO DE DESCANSO


El libro del profesor Antonio Orejudo "Un momento de descanso" refexiona sobre la Universidad, pero es, además, una reconstrucción de otras muchas cosas. las relaciones padre-hijo, el desamor, la dignidad de las personas.
Para empezar, nos habla de lo que somos y de lo que fuimos, de las dificultades para llegar y ser alguien y de la meta final.
Hay un momento que me ha hecho pensar. Uno de los protagonistas tiene un hijo con discapacidad mental. Quiere ser bailarín, pero, según el padre, profesor en Estados Unidos, lo hace tan mal que se sentirá frustrado. Por eso decide hablar con su profesora. El diálogo es duro. La profesora le explica la diferencia entre el éxito para el padre y para el hijo.
En el fondo de la novela está la guerra civil y sus miserias. La transición no ha resuelto nada, si acaso ha permitido firmar la victoria final de forma democrática.